12.4.11
Ella_
Asi se encontraba ella. irrumpiendo el infinito. dividida simple y ausente.
Allí se encontraba ella, sentada tras un falso y postizo ventanal al que sola se amarraba.
Asi, ella, repitiendose que era un división tan fuerte que era su quijada rechinante la que no le dejaba dormir.
Era ella y su primer infinito interior. Ellas tras el mural hecho de suspiros en la ventana.
Tras una estancia harta de si misma y de la busqueda de una reinvención sin respuesta.
Era ella y su otro en su segundo infinito, era ella más de una y mas conmigo en ese infinito externo y abismal. Aquel infinito al que cualquier hombre tiene miedo y el mismo infinito al que cualquier niño se arrebataría a la aventura.
Ella que yacía al pie del marco frío sórdido y negro del ventanal. Posando su mano en la lejanía del horizonte para sentirlo un poco más cerca.
Allí, ella sin si misma caminando de metro a metro de partida y de regreso en espera de su esencia y de la mía.
Era así, sin mas, sin notas acordes, tiempos y silencios, era ella con una sinfonía tan melancólica y viva que hacia que su destruccion tocara a la puerta a la que nunca se atreveria a cruzar. Una sinfonía compuesta por un solo ritmo, (el suyo), y rota, de la misma manera, por su falta de metrica y ganas.
Era ella dividiendo algo que en su cabeza no solo no era posible si no que tambien era inexistente.
Ella simple como el aleteo de una mariposa y tan complejo como la consecuencia del mismo. Era ella con una percepcion tan fragmentada que no sabia que vivia y si lo que vivia era tan real como las multiples visiones que tenia frente de si. Tan con tanto y sin eso que sus decisiones iban atadas a la nulidad de la esperanza y encadenadas aún mas fuerte a la espera de una corrección tan ajena a si que la hiciese correr más ansiosamente por el camino errado.
Ella tan presente y llena de luz que cegaba y se perdía. Ella tan ausente en consecuencia y tan efimera como futura. Ella en un soplo de viento, ella en el reflejo de la vida callente en gotas de lluvia, en gotas de rio, en gotas de mar.
Ella tan ella en termporadas, tan lista para todo en el instante, y el instante tan inexistente en los demas como en si, que nunca, nunca, estaria para lo que fuese.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario